Gran convivencia por el Pinsapar
El pasado martes, aprovechando la festividad de la Inmaculada Concepción, un total de 16 pikotrones marcharon hasta la serranía gaditana para realizar la travesía del Pinsapar, una bella ruta de senderismo dentro del parque natural, resultando ser un extraordinario día de convivencia.
La excursión comenzó, como viene siendo habitual, desde las inmediaciones de la estación de trenes de El Puerto donde los expedicionarios se repartieron en los coches para tomar rumbo hasta El Bosque donde se cargarían las pilas en la Venta Julián antes de afrontar la caminata.
La primera anécdota de la jornada se vivió en la glorieta de entrada a El Bosque donde una pareja de la benemérita detuvo el coche de Cristina con sus tripulantes por no llevar la pegatina de la ITV pegada en el cristal. Solucionado el problema, se continuó la marcha sin sanción económica ni administrativa.
Tras el desayuno, se emprendió la marcha hacia el punto de partida de la ruta situado en el inicio de la ascensión al Puerto de Las Palomas desde Grazalema pero antes se dejó un coche en Benamahoma, pues allí concluiría el recorrido.
El inicio de la ruta fue duro pues nada más comenzar, la montaña nos recibió con un sendero bien señalizado pero picando siempre hacia arriba lo que hizo que entráramos pronto en calor sobrando la ropa de abrigo que se llevó. Durante la ascensión entre pinos se pudo divisar los primeros paisajes con Grazalema en la lejanía.
Tras algo más de media hora de subida se llegó al puerto de Las Cumbres dando por finalizado el repecho ascendente más duro de la ruta. La expesa niebla que nos acompañó nos privó de que se pudiera observar la belleza del paisaje con zahara y la sierra de Las Nieves al fondo, pero nos dejó otra vivencia de andar sobre las nubes.
Tras la foto de rigor, continuamos el camino con una ligera bajada por la cara norte de la sierra donde poco a poco comenzamos a ver los primeros pinsapos que nos anunciaba que el bosque, que de vez en cuando veíamos al frente, está cerca.
Atravesando el denso bosque de pinsapos, éstos van quedándose atrás dando paso a encinas y quejidos antes de llegar a la pradera donde se paró a comer.
Al término del almuerzo, los pikotronos continuaron la marcha por una pista forestal de cómodo descenso que serpenteaba, de una manera constante, aunque algunos decidieron tomar la vía rápida y acortaron camino entre el retamal.
A la llegada a Benamahoma, los conductores marcharon a por los coches al punto de partida mientras que el resto aprovechó para tomar un merecido cafelito para que la espera fuera más amena.